Desde que nacemos nos desarrollamos y crecemos a través de los vínculos. El primero que se establece es con la madre y es el de fusión.

Con el desarrollo del niño éste vinculo adquiere palabras y evoluciona hacia el YO-TU para después pasar al “NOSOTROS”.

Este mismo proceso vincular es el que se da en una pareja. Cada uno de sus miembros llega con heridas y situaciones no resueltas de sus vínculos primarios que proyectan en la persona de su pareja.

Si la pareja puede rescatar el YO-TU y el “NOSOTROS”, apropiándose de sus conflictos y dolores pasados el amor fluirá en primera instancia consigo mismo “yo me acepto y me quiero” y desde allí puedo amar al otro, que no es una amenaza, sino un compañero/a de camino que permite crecer y enriquecer en la inter- relaciones del nosotros.

En el trabajo terapéutico se acompaña a los integrantes de la pareja a reconocer lo que depositan en el otro, haciéndose cargo de ello, fortaleciendo su yo y la discriminación entre ambos.

Se experimentan ejercicios para aprender a dialogar desde el YO- TU.

Se trabaja desde los roles rígidos y esteriotipados para permitir que surjan los que eligen ambos y que puedan ser flexibles e intercambiables.

La posibilidad de aceptar las diferencias y no descalificarlas permite el enriquecimiento, la afirmación del autoestima, la confianza en cada uno de los miembros y el NOSOTROS que crean y re- crean.