En el trabajo con niños y adolescentes invitamos a la familia a una entrevista que amplifique el conocimiento del mundo del paciente.  En ese caso el trabajo familiar será puntual y en función de un tratamiento individual.

Sin embargo, también puede ocurrir que el paciente sea el grupo familiar.

Esto sucede cuando  el proceso fluido de la vida familiar se estanca porque las soluciones  a las nuevas situaciones no emergen y así  las familias caen en dificultades vinculares y de crecimiento.

La habilidad de la familia para cambiar con el tiempo es critica para la buena salud familiar, por tal motivo es necesario acompañar a que este fluir de la vida en conjunto  se re-establezca. Las familias necesitan saber que es lo que hacen bien y como son competentes, y por lo general la mayoría  saben mas acerca de sus fallas y fracasos que acerca de sus talentos y éxitos. Por tal motivo enfocamos  la atención y la consciencia de la familia en ella misma enfatizando la capacidad y el valor que tienen para auto- regularse  y sanar

En las entrevistas familiares  observamos:

• Qué conductas o situaciones hacen figura y cuales fondo.

• Que los miembros puedan reconocer y visualizar la dinámica de interacción entre ellos.

• Que identifiquen cuáles son sus roles y como los distribuyen.

• Que descubran qué es lo que provoca dificultad en el contacto trayendo conflicto y displacer.

• Que discriminen y acepten las diferencias que existen entre ellos.

• Que destaquen las áreas y funciones desarrolladas creativamente que mantienen la matriz de la familia

y generan armonía y distensión.

Cada familia traza su propio camino en el mundo y acompañamos a que este camino que se encuentra interrumpido al momento de la consulta se reanude generando bienestar en todos sus miembros.