Cuando el consultante es un adulto, el encuadre se adecua al motivo de consulta.

Inicialmente se establece un numero de entrevistas, cuya finalidad es diagnostica y de conocimiento mutuo; después de lo cual se establecerá la posibilidad de continuar con un espacio terapéutico, así como los objetivos del mismo.

La modalidad puede ser individual o grupal, e incluye técnicas psicodramaticas, expresivas, meditaciones y visualizaciones, etc. Centradas en el aquí y ahora integrando el organismo y su entorno.